Ambientes ideales, alumnos profesionales

Llegar y mantenerse en el ranking de GPTW™ ha permitido a la Universidad Humanitas y al Colegio Atid demostrar que su excelencia académica también proviene de sus colaboradores y plantilla académica.
Las actividades en la Universidad Humanitas promueven los valores de superación personal.
Las actividades en la Universidad Humanitas promueven los valores de superación personal. (Cortesía)

Cuando se piensa en una institución educativa, lo primero que nos preguntamos es si cuenta con buenos profesores. Pocas veces se destaca el trabajo del resto de los colaboradores como, por ejemplo, los de las áreas administrativas, el personal encargado de mantenimiento e, incluso, el propio personal directivo.

Pero un colegio o una universidad, sin duda, funcionan como reloj cuando todo su personal, incluida la plantilla académica, es reconocido, motivado y cuenta con espacios idóneos para laborar. Pero, ¿cómo puede lograrse?

Platicamos con dos directoras de dos instituciones educativas listadas en el ranking de Great Place to Work® México. Ambas escuelas han vivido el proceso de transformar su política laboral, para formar parte del ranking y mantenerse en el listado.

Para la licenciada Katia Vázquez Sánchez, directora administrativa en la Universidad Humanitas, fue todo un proceso el que se vivió para llegar a tener un buen lugar en el ranking. Platica que lo esencial fue el compromiso y apoyo que brindó el director general, tanto en la definición de participar en la evaluación de GPTW™, como en apoyar el desarrollo, la ejecución de la estrategia de acciones y lineamientos, ajustes de procesos y procedimientos institucionales.

La directiva explica que el primer año no lograron la certificación —obtuvieron 68 puntos—; sin embargo, a partir del tercero lograron una calificación por arriba de los 90 puntos en la evaluación global, logrando mantenerse, en los dos últimos años, por arriba de los 91.

99 empleados para más de 10,000 estudiantes en la Universidad Humanitas.

El patrocinio y liderazgo que brindó al proyecto la dirección general, así como el trabajo estructural y organizacional, fueron los temas medulares para obtener los resultados mencionados, destacó Katia Vázquez.

En el Colegio Atid, la responsabilidad de certificarse y mantenerse en el ranking de GPTW™ es de la licenciada Cristina Leal Trujillo, directora de Capital Humano. “Antes que nada identificamos cuáles eran aquellas cosas que podían hacer sentir contenta a la gente y comprometerse con su trabajo. Empezamos por identificar los pequeños detalles que hacen la diferencia en el trato con los empleados”, dice, y explica que otorgaron prestaciones que, en realidad, tienen un impacto emocional en la gente.

“Antes no había un fondo de ahorro, ni una tarjeta médica. Poco a poco fuimos identificando las necesidades de los empleados y, dentro de lo que era factible, fuimos tratando de que los colaboradores lo sintieran. Este es el segundo año que nos certificamos como GPTW™. Cuando conocimos la certificación, decidimos implementarla. Reconocimos las cosas que se podían mejorar y eso es lo que hemos estado haciendo”.

Preguntamos a ambas directoras por qué deben estar en el listado de GPTW™. La directora administrativa de la Universidad Humanitas responde que para la institución donde trabaja es primordial promover los valores de superación personal, no solo entre los profesores y los alumnos, “buscamos que todos los colaboradores trabajen en una superación personal y profesional”. Para vivir esa filosofía se buscó que Humanitas fuera un excelente lugar para trabajar y “fue todo un logro y ejemplo de crecimiento a nivel institucional”.

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Desde la primera certificación GPTW™, en el Colegio Atid la gente se sintió mucho más contenta, comenta la directora de Capital Humano. “Por supuesto, aún hay cosas que podemos mejorar, pero redujimos el ausentismo; el estrés, por ejemplo. Yo me reúno una vez al año con el personal y les pregunto: ¿por qué recomendarías al colegio para trabajar aquí? Y las respuestas te dan una idea de lo que está pasando. Cuando la gente disfruta y tiene pasión por lo que hace, lo transmite a los estudiantes. Esto le permite a los alumnos sacar la mejor versión de sí mismos”.

Pero no solo se trata de trabajar con los colaboradores en el Colegio Atid, también se remodelaron las instalaciones del área preescolar y se renovaron las oficinas del personal administrativo. “Se rediseñaron todos los espacios”.

A corto plazo, Cristina Leal planea continuar dentro del listado GPTW™ y tener una comunicación efectiva para reconocer lo que los colaboradores hacen. “Nos enfocaremos muchísimo en la comunicación y los reconocimientos”.

En Humanitas se les ofrecerá a los colaboradores la posibilidad de continuar desarrollándose a través de la capacitación. “Contamos con una beca para el colaborador, o un familiar, de 100% en colegiaturas, para que continúe sus estudios. También otorgamos salarios competitivos, de acuerdo con la posición desempeñada y la posibilidad de bonos adicionales. Por supuesto, trabajar en un buen ambiente, que puedan acomodar sus horarios, así como laborar en excelentes instalaciones”.

Tanto en el Colegio Atid como en la Universidad Humanitas, las condiciones laborales idóneas están dadas, y la importancia de ello no es menor, ambas academias con seguridad ofrecen las mejores condiciones de enseñanza para sus alumnos.