Cono Sur: Paisaje después de la batalla

Lo que hay que hacer en toda América Latina es olvidar de una buena vez y para siempre las soluciones mágicas con todo y sus hombres providenciales.
A menudo se habla o se endilga el término “populista” como denuesto, sin reparar mayormente en su verdadero significado y naturaleza.
A menudo se habla o se endilga el término “populista” como denuesto, sin reparar mayormente en su verdadero significado y naturaleza. (Fabricio Vanden Broeck)

Ciudad de México

Es urgente desmontar mitos y no caer en el viejo vicio latinoamericano de pretender que todas las explicaciones y culpas de nuestros problemas vienen de afuera para con ello disculpar los desvaríos y excesos internos. En este caso se corre el riesgo de pasar por alto graves sucesos y sobre todo ante el horror de Venezuela resultar, al menos por omisión, cómplices de una situación que se está saliendo de control y en la cual Maduro y su gobierno tienen una alta responsabilidad histórica que no hay que condonar ni minimizar. Todavía no conocemos el desenlace final, pero el pueblo venezolano ha sufrido ya lo suficiente como para que podamos afirmar que se trata de uno de los puntos más bajos de nuestra historia latinoamericana reciente: es por esto, también, la urgencia de una reflexión.