Ayer y ahora

No, no vivo en el México que me gustaría vivir. Claro, puedo imaginar uno mucho peor pero también uno mucho mejor.
Han pasado por mis manos 480 números de Nexos y por mis ojos de lectora que espera mes con mes su llegada para enterarme, para aprender, para hacerme pensar y para disentir.
Han pasado por mis manos 480 números de Nexos y por mis ojos de lectora que espera mes con mes su llegada para enterarme, para aprender, para hacerme pensar y para disentir. (Daniela Martín)

Ciudad de México

Vivo en un México mejor que el de hace 40 años cuando tuve el primer número de nexos en las manos. Entonces se hablaba de la atonía, de la inflación rampante, de la dosis de Estado y mercado a la que se debería aspirar, del desequilibrio presupuestal, de la guerrilla, del enfrentamiento empresarios-gobierno, del proteccionismo comercial, de las luchas obreras, de la hegemonía del PRI, del control gubernamental sobre las elecciones, de los excesos de un presidencialismo desbocado, de la ficción en la división de poderes y la existencia de contrapesos al Poder Ejecutivo, de la inaccesibilidad a la información pública. Hoy estos problemas no están en las páginas de nexos o lo están en menor medida porque la realidad cambió.