Monedas virtuales "prenden alertas" de bancos centrales

En un intento por regular el mercado, hace unos días China prohibió las ofertas iniciales de criptomonedas, lo que provocó que el valor de unidades como el bitcoin cayera hasta 20%
El bitcoin es la criptomoneda más popular del mundo.
El bitcoin es la criptomoneda más popular del mundo. (Shutterstock)

Pocos problemas en los bancos centrales de todo el mundo son más propensos a provocar ansiedad que el miedo a perder el control de la moneda.

Los últimos días ofrecieron otro ejemplo perfecto de este punto. El lunes pasado, el banco central chino prohibió las ofertas iniciales de monedas tipo bitcoin, lo que provocó un desplome de hasta 20 por ciento en el valor de algunas criptomonedas que operan en el mercado.

Tras bambalinas, hay una creciente inquietud acerca de qué tan disruptiva será la tecnología para el sistema bancario y de pagos.

Durante el verano pasado tanto el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea como el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) publicaron amplios documentos en los que dejaron claras sus preocupaciones y el estado de las cosas. Hasta ahora los grandes ganadores de la nueva tecnología han sido los clientes.

Las innovadoras fintech —firmas tecnológicas que ofrecen servicios financieros— en la banca al parecer fueron menos disruptivos de lo que se esperaba porque en gran medida no lograron cambiar las bases de la competencia en una industria tan regulada, argumenta el informe del WEF. En su lugar, la tecnología llevó a una notable mejora en el servicio al cliente y una fuerte caída en el costo de los pagos.

Pero, más allá de la resistencia a los ataques cibernéticos, hay tres preocupaciones generales. En primer lugar, ¿se podrían debilitar los bancos que pasaron tanto tiempo tratando de estar a salvo, por los nuevos operadores? Los banqueros solían pensar que la regulación haría que los servicios financieros fueran menos atractivos para los nuevos participantes. Pero ahora les ha caído el veinte de que los rivales no bancarios pueden dirigirse a áreas más rentables y quedarse con lo mejor. De esta manera quedarían menos dividendos  para los bancos regulados.

En segundo lugar, ¿los bancos se volverán menos importantes a medida que una mayor actividad de préstamos se cambie más allá del perímetro regulatorio? Desde 2009, franjas de negocio pasaron de los bancos a los gestores de activos.

Ya se recaudaron más de 600 mil millones de dólares para financiar la deuda privada, de acuerdo con información de Preqin, una compañía que analiza datos de mercado. Como resultado, los responsables de las políticas dedican más tiempo a analizar el sector no bancario.

La creciente dependencia que tienen los bancos de las grandes empresas de tecnología para manejar su infraestructura también le da a los responsables de las políticas una pausa para pensar sobre quién es sistémicamente importante.

En tercer lugar, ¿los bancos centrales perderían el control de los pagos si se desataran las monedas bitcoin de emisión privada? La colocación de monedas es un negocio lucrativo ya que los bancos centrales ponen la diferencia entre el costo de emitir una moneda o un billete y su valor nominal. También temen que caiga su capacidad de darle seguimiento al sistema de pagos.

Dada la lucha mundial contra el terrorismo y la delincuencia organizada, esta es una preocupación seria. En un escenario extremo, los bancos centrales temen que incluso puedan perder el control de la oferta monetaria.

Hasta hace poco, los responsables de la formulación de políticas no se preocupaban demasiado por las criptomonedas: ofrecían pocos beneficios como moneda, aparte de aquellos que simplemente intentaban esconder sus huellas. No son un “depósito de valor”, como demostró el movimiento del lunes.

Seguridad

No son ampliamente aceptadas como un medio útil de intercambio. Y las monedas digitales no son tan seguras como se han promovido desde su creación, en los últimos 12 meses fueron hackeadas con éxito  varias veces. Pero a medida que crecen las criptomonedas, debemos esperar que más banqueros centrales traten de prohibir o al menos reprimir su uso.

Esto será más agudo en los mercados a los que les preocupa la fuga de capitales y el crimen organizado.

Lo anterior no detendrá a los especuladores y entusiastas, pero sí puede limitar su potencial para crear los poderosos efectos de red que la convertiría en una moneda paralela útil. Pero tal vez estas preocupaciones deberían lograr que los bancos centrales de todo el mundo hagan que sus propias monedas sean más atractivas.

Claramente ayudarían protocolos más eficientes para pagos electrónicos y hay mucho que aprender de la tecnología bitcoin. Pero más profundamente, esta es otra razón por la cual el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y otros deben buscar salir de su peligroso experimento de tasas de interés negativas más pronto que tarde.

** El autor es jefe global de estrategia de Schroders y miembro del grupo fintech del Foro Económico Mundial

 

TEMOR

La llegada de las monedas virtuales ha despertado inquietud sobre sus efectos en el sistema bancario y de pagos.

AVISO

Basilea y el WEF han expresado abiertamente sus preocupaciones por el creciente uso de las criptomonedas.

CUIDADO

Un asunto pendiente es el de la seguridad, dado que desde su creación se han detectado varios hackeos.