Educación y ética: motores para migrar a la economía circular

La Academia y las empresas buscan una transformación cultural en la sociedad, ya que la tierra tiene límites y no es posible sostenerla.
Reciclar los materiales que están en las ciudades genera ahorros, reduce la contaminación y genera empleos.
Reciclar los materiales que están en las ciudades genera ahorros, reduce la contaminación y genera empleos. (Especial)

Ciudad de México

Promover la ética empresarial es el motor que de manera transversal permitirá migrar a la economía circular, disminuir la presión en los ecosistemas y utilizar los materiales varias veces, comentó en entrevista el doctor Miguel Ángel Santinelli Ramos, coordinador del doctorado en Innovación y Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac México. “Generamos conciencia y ética a través de procesos educativos dentro de la facultad. Posteriormente, se necesita iniciativa, tener el capital humano, económico y social participando para lograr la economía circular. Se dará en diferentes sectores, que deberán identificar cómo insertarse en este modelo, generando beneficios y sinergias en grandes dimensiones”.

CAMBIO SOCIAL

Santinelli Ramos destacó que es necesario un cambio social para que el reciclaje forme parte de la ética: “El papel se puede reciclar hasta siete veces, lo mismo sucede con el cristal: en vez de tirarse puede volver a entrar al sistema reusándolo en botellas, cristales para autos y casas. Estas son acciones éticas que tendremos que incorporar a la sociedad para ser conscientes del funcionamiento de la economía y de cómo podemos participar con una visión cívica para lograr una transformación cultural, una evolución del pensamiento de los mexicanos, la conservación de nuestros ecosistemas y la disminución de impactos ambientales, residuos, emisiones a la atmósfera y descargas de aguas residuales”.

Sobre las diferencias entre la economía actual y la circular, dijo que “la lineal es insostenible, pues el planetatiene límites y con una población en aumento no es posible sostenerla. Se pierde de vista que la Tierra es el lugar donde vivimos y en vez de ser conservada es explotada para obtener materias primas, procesar, comercializar, consumir y producir desperdicios”. En contraparte, “la economía circular surge de las leyes de la física: la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma. En ese sentido, sabemos que los ecosistemas funcionan a través de un flujo de energía y reciclado de materiales. Este es el fundamento que le da viabilidad a la economía circular. Lo que hacemos es apegarnos a las leyes que han prevalecido en el planeta”.

Explicó que el modelo circular aporta algunos beneficios a las empresas, como “minimizar la obtención de materiales de los ecosistemas naturales, dando oportunidad a su autorecuperación. Es más fácil y barato utilizar los materiales que están en las ciudades a tener que ir a los ecosistemas naturales a extraerlos. Disminuye la huella de carbono, la huella hídrica, representa un ahorro y genera empleos”.

El especialista destacó que la Universidad Anáhuac es la única en América Latina y el Caribe que tiene una Facultad de Responsabilidad Social (RS). Una de las maneras de contribuir a la economía circular es difundirla en cátedras impartidas a través de la licenciatura, maestría y doctorado que pueden ser cursados en línea o presencialmente.

CLIENTES Y PROVEEDORES

Una empresa que comparte la idea de que la ética es clave para lograr la transición a la economía circular es Ricoh México. Al ser un negocio de impresoras y estar comprometido con el impacto que genera en el medio ambiente, cuenta con programas para que sus clientes impriman menos: “Ayudamos a nuestros clientes con campañas para inculcar el ahorro en las impresiones que producen día con día. La economía circular para evitar el impacto medioambiental es un tema que la compañía tiene muy adherido”, comentó en entrevista Alejandro Alcocer, director de marketing de la organización.

En cuanto a sus productos, el concepto se aplica “cuando hay que gestionar, reparar y maximizar el ciclo de vida. Una vez que llega algún equipo dañado o al que se le dio mal uso, lo reparamos al grado de obtener los estándares de calidad idénticos a los que tuvo cuando salió por primera vez al mercado. Así maximizamos su ciclo de vida disminuyendo desechos y el impacto ambiental. La ética es clave. Por un lado, necesitamos confiar en que los procesos de producción y materiales de nuestros proveedores empaten con las filosofías de un impacto ambiental bajo. Por otro lado, necesitamos que los clientes hagan el uso correcto de estos aparatos en favor de la economía circular”.

Además de implementar ese esquema en su empresa, también es importante promoverlo entre otras firmas. “Somos integrantes del Club Líderes Responsables, nos reunimos una vez al mes, compartimos mejores prácticas y la economía circular es un tema que continuamente desarrollamos. Se requiere voluntad, no solo por parte de los líderes empresariales, sino de las cadenas de valor, para lograr que sea una realidad total”.

Alcocer dijo que los retos en ética para migrar a la economía circular consisten en que se logren “comprender en todos los niveles de la cadena de valor los beneficios económicos de una inversión sustentable y devolverle el favor al medio ambiente. Las ganancias no serán para unos cuantos, sino para la población en general”.

La economía circular, concluyó el directivo de Ricoh, va de la mano con la RS, ya que ayuda a ser inclusivo, tener estándares de calidad para reducir el impacto ambiental y beneficiar a las comunidades: “En este proceso se puede atraer nueva fuerza laboral. Personas con capacidades diferentes pueden ayudar en la separación de materiales. También puedes evaluar a tus proveedores, cerciorarte de que sus estándares de calidad sean sustentables y de que contribuyan en comunidades específicas”.