Articulista invitado

Juego de máscaras

De lo que quede del PAN, luego de la bomba que le explotaron en su seno, ya no importa quién sea su candidato, lo claro es que será producto de una negociación con el PRI... ¡Esta pesadilla del 'PRIAN' finalmente se hizo realidad!

Las máscaras son más efectivas cuando quieres divertir pero también cuando engañas.

Acudir a una fiesta de máscaras es lo más divertido, porque además de admirar los diversos modelos que llevan los asistentes, uno se entretiene adivinando quién está atrás de esa cara de diablo, de ángel o de bufón. Lo único cierto es que podrías tardar toda la fiesta adivinando y si no es que hasta el final que todos se descubren, sabrás quién se esconde bajo la máscara.

Así está pasando en nuestra política, los partidos y sus líderes han decidido organizar su fiesta de máscaras. El problema es que los ciudadanos no estamos invitados y creen que no sabemos quiénes se esconden bajo ese antifaz o esa mascarilla.

Los partidos cambian de roles. El PRI y el PAN se ven ante un espejo, asemejando mellizos en sus intenciones.

El PRI le regala al PAN la presidencia del Senado, con la condición de su división, garantizando en lo que discuten, que el proyecto de Los Pinos hacia el futuro, les asegure impunidad y un retiro dorado.

Mientras el PRI en su extravío busca un candidato independiente, al liberar sus candados, para convertirlo en dependiente de sus afanes por aferrarse, si no al poder, por lo menos a la impunidad.

Francamente, de lo que quede del PAN, luego de la bomba que le explotaron en su seno, ya no importa quién sea su candidato, lo claro es que será producto de una negociación con el PRI… ¡Esta pesadilla del PRIAN finalmente se hizo realidad!

Parte de la izquierda vive su orfandad con el silencio de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y los ideólogos de la izquierda de los 80, en lo que confundidos, huyen de ese barco para abrazar a los Morenos de AMLO, sabedores de que es su única oportunidad para mantener algo de lo que fueron.

Ahora PAN, PRD y Movimiento Ciudadano se unen de manera virtual. Llenan en tiempo y forma un requisito ante el INE, no para presentarse con un solo candidato, sino para la intención de proponer políticas públicas comunes y, así, “rescatar a México.” 

Sin embargo, la máscaras se tendrán que retirar en varios momentos, por ejemplo, cuando se designen a los candidatos, ahí nos daremos cuenta que no son tan unidos como se han mostrado en las imágenes en el INE. ¿Alguien ve a Ricardo Anaya o Margarita Zavala cediéndole su lugar a Miguel Ángel Mancera o al propio Dante Delgado Ranauro?

Nos dicen que su alianza es ideológica pero sus antifaces se caerán cuando tengan que debatir políticas, como la legalización del aborto en todo el país o en el momento de construir una nueva reforma fiscal. ¿Ven al PAN y al PRD votando en la misma dirección?

Ahí, se acabará la fiesta. Y los ciudadanos reconoceremos los verdaderos rostros de los partidos, esos que nunca han visto por la ciudadanía, esos que hacen acuerdos entre ellos mismos sin tomar en cuenta tu voluntad.

Si bien, lo que les narro son “casos de la vida real”, éstos deterioran cada vez con más profundidad la viabilidad de la República, en lo que tú no eres prioridad en los planes de los protagonistas de esta grotesca decadencia.

Los expertos en analizar sesudamente la evolución de la vida política, olvidan justamente que debe ser evolución, y sus especulaciones se siguen centrando en la obviedad de lo que ha sido un paradigma… Preocupa que sea así y que en su visión del futuro no se incluya la voz del ciudadano en los escenarios de lo que está por venir.

El que no entienda que —de hoy a las elecciones— entrará a escena un nuevo protagonista en busca del principal afectado de este laberinto de corrupción, entonces desconoce el desenlace de un resultado que desde ya, se anuncia a gritos.

La partidocracia cava su propia tumba y la sociedad se encargará de echarle tierra.

*Aspirante independiente a la Presidencia de la República
#JuntosporMéxico
#PoderparaHacer
@PedroFerriz