Apuntes Financieros

Pequeñas farmacias en extinción

Rumbo al matadero. Para allá se dirigen miles de pequeñas farmacias del país. Su destino, inevitable, forma parte de la destrucción creativa con la que opera el capitalismo, la misma que ha barrido ya con miles de pequeñas farmacias en los últimos años.

Muchas de las pequeñas farmacias del país son negocios familiares en los que padres e hijos participan. Los dueños son las familias. Son los emprendedores. La gran mayoría de las farmacias del país había funcionado así por décadas. Sin embargo, desde hace unos años el surgimiento de las grandes cadenas de farmacias ha reconfigurado el mercado y ha provocado la quiebra de miles de establecimientos familiares.

Se estima que en los últimos seis años el número de pequeñas farmacias se ha reducido 10 por ciento por periodo a causa de la competencia: cadenas como Farmacias Similares, Farmacias Femsa, Farmacias Benavides y Farmacias del Ahorro. Hace dos décadas, cuatro de cada cinco farmacias del país eran Pyme. Hoy apenas la mitad. Esta tendencia continuará. Las megacadenas son simplemente más eficientes que las pequeñas farmacias: gozan de economías de escala y pueden ofrecer mejores precios a los consumidores.

El golpe ha sido brutal para los dueños de las farmacias que han desaparecido. De entrada han perdido su negocio y su inversión. Y aun cuando encuentren trabajos en otros lugares —posiblemente en las nuevas megacadenas que los vinieron a sustituir— su situación laboral ha sufrido un drástico reacomodo al pasar de dueños a empleados.

Es triste esta situación; sin embargo, estas son las reglas a las que todos los negocios están sujetos. Si no son suficientemente eficientes, corren el peligro de ser arrollados por la competencia. Al final de cuentas son los consumidores quienes determinan el destino de las empresas y quienes se benefician de lo que el economista austriaco Joseph Schumpeter calificó de destrucción creativa. Se pueden tomar medidas para minimizar el golpe, pero frenarlo es imposible.

Las pequeñas farmacias no son las únicas que han sufrido los estragos de la competencia. Otros negocios emprendedores, tradicionalmente familiares, como las papelerías y las tienditas de la esquina, también han sido víctimas de nuevos y mejores modelos de negocios: Office Depot en el primer caso y Oxxo en el segundo.

Pero podemos estar seguros de que pronto vendrán nuevos jugadores que trastornen a las megacadenas de farmacias que hoy dominan. Ya comienzan a surgir farmacias por internet, por ejemplo. Y si Amazon nos ha enseñado algo es que el futuro del comercio es electrónico.

juliose28@hotmail.com