El pozo de los deseos reprimidos

‘Harlots’, ‘Top gear’ y ‘The Grand Tour’

Dígame, por favor, que usted también está viendo Harlots en Fox Series o en el acceso premium de la app de Fox. ¿No es la cosa más exquisita del mercado?

Es una serie de época, muy en el corte de The Tudors, The Borgias o Medici: Master of Florence,  pero sobre algo todavía más emocionante y seductor.

¿Qué? La prostitución en la Gran Bretaña del siglo XVIII.

A ver, a ver, ¿cómo que emocionante y seductor? ¿Qué puede tener de emocionante y seductora una producción así?

Todo, porque el tema de la época es solo un pretexto para amarrar con muchas de las más perversas inquietudes sexuales y sentimentales de hoy, y para denunciar los peores conflictos éticos y morales de la actualidad.

Como historia, esta producción original de Hulu plantea una serie de enredos sensacionales, lo máximo de lo máximo para los amantes de las telenovelas de antes, pero también para los adoradores de las series de hoy.

No le quiero contar detalles para no arruinarle la experiencia pero tenemos burdeles en conflicto, una figura materna, hermanas, dinero, poder, belleza, sexo de un tipo, sexo de otro, mucho sexo. ¡Placer!

Y si así está como historia, imagínese como producción con un reparto de puras figuras que usted reconocerá o de películas como Maléfica y Animales fantásticos y dónde encontrarlos, o de series como Downton Abbey y Derek, o de premiaciones como los el Oscar y Golden Globes.

Ni hablemos de todo lo que tiene que ver con dirección de arte, escenografía, vestuario, maquillaje, fotografía, iluminación y ambientación.

Aquello es tan bonito como Versailles, The White Queen y The Handmaid’s Tale. Se lo garantizo y hasta creo que me quedo corto.

Harlots es tan buena que comenzó como miniserie, pero ya tiene garantizada una temporada dos. Y yo creo que va a dar para más porque sus intrigas son espectaculares y sus personajes dan para mucho.

¿Cuál es la nota? Que una vez más los señores de la app de Fox le dan batalla a los sistemas de distribución de contenidos en línea como Netflix, Clarovideo o Blim con un título de Hulu.

Usted, al ver la app de Fox, no solo está viendo lo mejor de una plataforma. ¡Está viendo lo mejor de varias!

Y Harlots es imponente. Haga la prueba buscando cualquier capítulo en el canal Fox Series y ahora que vengan los días de puente, organice su maratón porque la va a devorar con particular entusiasmo como yo. Se lo garantizo.

LA TRAGEDIA DE BBC

Como usted sabe, la más reciente temporada de Top Gear lleva semanas transmitiéndose en Discovery Channel.

Top Gear era el orgullo máximo de BBC hasta que, hace un par de años, en un admirable acto de congruencia editorial, los ejecutivos de esa importante televisora decidieron cancelar el contrato de uno de sus conductores.

Los otros dos, solidarios, se fueron tras de él y BBC aprovecho para revolucionar su concepto con más y mejores presentadores.

Top Gear sigue siendo un magnífico programa pero a su público original no le gusta.

Ellos prefieren, a pesar de cualquier desplante, al elenco de toda la vida y las redes sociales no me dejarán mentir.

¿Por qué le estoy contando todo esto? Porque gracias a Amazon Prime Video usted y yo podemos gozar, desde hace mucho, The Grand Tour, el programa de los legendarios conductores de Top Gear y no es magnífico, lo que le sigue.

The Grand Tour hace que Top Gear parezca un juego de niños.

Su producción es la cosa más sofisticada del universo, la gente va y viene de África a Italia y de Estados Unidos a Alemania pasando por todos los ecosistemas habidos y por haber.

Es increíble la respuesta de la gente, lo que estos señores hacen con los carros, su corrosivo sentido del humor y la profundidad de sus críticas.

Estamos hablando, definitivamente, del mejor programa de automóviles del mundo construido sobre las ruinas del que fuera el mejor programa de automóviles del mundo.

Es un tema que amerita una reflexión todavía más profunda porque sus implicaciones éticas, estilísticas y autorales son de antología y, como dicen sus conductores: “ahora estamos en internet y a ver, métanos a la cárcel”.

¿Por qué es importante hablar hoy de esto? Porque falta nada para la llegada de la temporada dos de esta obra maestra y sería imperdonable que usted se quedara atrás a la hora de hablar de este título.

Además, se va a entretener, se va a emocionar, se va a reír, aprenderá cosas nuevas, descubrirá el verdadero sentido de la palabra aspiracional y levitará de placer como miles de personas.

Busque informes sobre la plataforma Amazon Prime Video en México. Es ciento por ciento legal y tiene contenidos tan buenos o hasta más que los de otras ventanas.

Y su tarifa anual, dividida entre 12 meses, acaba por convertir aquello en una ganga para los amantes de la televisión. Como usuario que paga religiosamente su suscripción, la recomiendo. 

alvaro.cueva@milenio.com