David Letterman, on demand

Netflix relanza al rey de la televisión nocturna de Estados Unidos como parte de su plan de dominio mundial en la industria del streaming. 
"Letterman reunió una lista impresionante de entrevistados para My Next Guest Needs No Introduction, comenzando con la participación del expresidente estadounidense Barack Obama”.
"Letterman reunió una lista impresionante de entrevistados para My Next Guest Needs No Introduction, comenzando con la participación del expresidente estadounidense Barack Obama”.

Con su impresionante barba de Santa Claus, David Letterman regresa a la pantalla chica pero del streamingNetflix lanzó una serie de entrevistas de Letterman con una hora de duración que funcionará sin cortes comerciales, dándole al hombre que, durante 33 años, fue el anfitrión de un programa nocturno de entrevistas, la oportunidad de brillar para la generación en línea.

Letterman reunió una lista impresionante de entrevistados para My Next Guest Needs No Introduction, comenzando con la participación del expresidente estadounidense Barack Obama, cuya entrevista es el punto inicial de la serie que contará, entre otros, con la participación de la estrella de hip hop, Jay-Z; la activista por los derechos de las mujeres, Malala Yousafzai; y la escritora y comediante, Tina Fey.

En un formato de mayor duración que el convencional, la nueva serie representa un cambio de ritmo para el hombre de 70 años, quien mantuvo un bajo perfil desde que dejó su trabajo como presentador del Late Show de la CBS hace tres años. “Te lanzas en ala delta y escalas volcanes; practicas windsurf y luchas con tiburones”, le dice a Obama en un momento en el que compara sus vidas fuera de los reflectores.

El programa marca el paso más reciente en el plan de Netflix para el dominio mundial. Planea gastar hasta 8,000 millones de dólares (mdd) en contenido durante 2018, con la producción de docenas de películas originales y series de televisión dirigidas a todas las edades y grupos demográficos. Su éxito —ahora cuenta con más de 110 millones de suscriptores en todo el mundo— alteró la televisión abierta, afectó los niveles de audiencia y los ingresos comerciales, y cambió las expectativas de la audiencia.

La serie Letterman es la segunda incursión de Netflix en un programa de charla. El primero, protagonizado por la comediante Chelsea Handler, terminó como un fracaso después de solo dos temporadas. Handler dijo que renunció después de que la elección de Donald Trump la “galvanizó” y prometió enfocarse en convertirse en una ciudadana más “comprometida”.

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No está claro si Letterman tendrá más éxito o si una conversación relajada con nombres famosos tendrá el mismo arrastre en línea cuando el programa no tiene relación con una programación de televisión en vivo. Independientemente de si tiene éxito, Netflix puede permitirse apostar por eso: su gasto de contenido es mucho más que los presupuestos de programación que tienen la mayoría de las grandes compañías de medios.

El crecimiento de la compañía ya provocó una gran sorpresa en los medios.El mes pasado, Rupert Murdoch sorprendió a amigos y colegas con la decisión de dividir el imperio de entretenimiento que le tomó décadas formar, llegando a un acuerdo para vender la mayor parte a Walt Disney. En una entrevista con el Financial Times, Murdoch sugirió que uno de los motivos para vender fue darse cuenta de que ya no podía competir con los participantes globales de streaming con mucho dinero, como Netflix y Amazon. “Vivimos en una era de grandes disrupciones”, dijo.

Letterman nació y creció en Indiana. Su primer trabajo fue como meteorólogo antes de que la comedia lo llevara a Nueva York. Esto lo llevó a tener la oportunidad de hacer segmentos de comedia en el Tonight Show de la NBC con Johnny Carson.

Se graduó al sustituir a Carson, pero lo pasaron por alto para reemplazarlo como el presentador del Tonight Show cuando el asiento quedó vacante en 1992, y su alguna vez amigo, Jay Leno, consiguió el trabajo. Letterman supuso que él sería el sucesor de Carson como presentador del programa nocturno con mayor audiencia (y el más querido) de EU, y quedó devastado por no lograrlo. La decisión inició una enemistad con Leno que duró años.

Floreció en el Late Show en CBS, donde se dirigía a la misma audiencia que su antiguo rival. El impacto de Letterman con la audiencia se extendió más allá de los que solo lo vieron leer sus listas de los 10 principales, supervisar los “trucos tontos para mascotas” y bromear con su compañero  Larry “Bud” Melman (un exempleado de archivos con una cara para la radio al que enviaban a misiones televisadas, entre ellas, entregar toallas calientes a los que llegaban a la oscura terminal de autobuses de la Autoridad Portuaria de Nueva York).

“El programa de Johnny Carson decía: ‘descansa de tu extraña vida y ve a estos famosos divertirse en el negocio del espectáculo’”, dijo el comediante John Mulaney cuando le otorgaron a Letterman el Mark Twain Prize for American Humor, el año pasado.

Su marca de irónica comedia posmoderna inspiró a personas como Jon Stewart, Judd Apatow y Stephen Colbert y le ganó una feroz lealtad de sus colegas y amigos quienes ahora estarán ansiosos por ver que su incursión en Netflix se convierta en un éxito mundial.

 “Creo que Dave entraría a una casa en llamas para salvar a mis hijos”, dijo su colega de mucho tiempo y líder de la banda del Late Show, Paul Shaffer, a la audiencia en Washington DC durante la ceremonia del Premio Mark Twain el año pasado.