Ellas le dieron al mariachi un sonido del futuro

Con presencia en los medios estadunidenses y ya nominado a un Grammy, el Mariachi Flor de Toloache enriquece el género al fusionarlo con otros ritmos.
Sus integrantes tienen diversos orígenes culturales.
Sus integrantes tienen diversos orígenes culturales. (Cortesía Mariachi Flor de Toloache)

CIudad de México

El mariachi hecho por mujeres será caricaturizado, literalmente, en un capítulo de Peg+Gato, serie infantil animada coproducida por Estados Unidos y Canadá. Como personajes de animación, las integrantes de Mariachi Flor de Toloache, con sede en Nueva York, ayudarán a resolver un problema de matemáticas, al mismo tiempo que interpretarán algunas canciones.

La invitación se añade a la serie de reconocimientos que el mariachi fundado en 2008 ha recibido de parte de publicaciones como Rolling Stone, Billboard, The New Yorker, GQ y The New York Times. Además de participar en el proyecto Tiny Desk Concert, auspiciado por la Radio Pública Nacional de Estados Unidos, colaboraron con el grupo de rock The Arcs y han aparecido en programas de televisión masivos como The Late Show with Stephen Colbert y Later with Jools Holland.

Para Mireya Ramos es un honor seguir con la tradición de su padre en Michoacán y que luego se llevó a Puerto Rico, donde ella nació. En entrevista telefónica para MILENIO, dice: “A través de la música he aprendido mucho sobre la cultura mexicana, algo que es muy importante para mí. También es un orgullo hacer nuestras propias composiciones y expresar lo que queremos y conectarnos con gente de otras partes del mundo”.

Con dos discos en su cuenta, Mariachi Flor de Toloache y Las caras lindas —el primero nominado a un Grammy Latino—, el grupo se ha convertido en un ejemplo para otras agrupaciones, asegura Mireya: “Hemos inspirado a jóvenes para empezar su propio grupo. Por ejemplo, en Detroit una muchacha formó un conjunto de mariachis con puras mujeres, que creo que es el único que existe en esa ciudad. Esto es más de lo que yo hubiera pensado que iba a ocurrir”.

Mireya recuerda que cuando empezó a tocar esta música lo hizo en un mariachi en el que casi todos sus integrantes eran hombres de origen mexicano. “Como no nací en México y mi acento es diferente, siempre había un distanciamiento, cierta discriminación. Fue una situación muy difícil, pero la experiencia me sirvió para crecer. La incorporación de otras músicas es una forma de borrar barreras y lograr una integración”.

La estadunidense Shae Fiol, la otra fundadora del grupo, dice que al principio fueron discriminadas por incursionar en un género musical casi exclusivo de hombres, salvo el caso de las cantantes. “Y también lo hacían porque no toda nuestra música es tradicional, y entonces nos veían con microscopio”.

El grupo incluye a mujeres de diversos orígenes, ya que tienen raíces en Puerto Rico, República Dominicana, Cuba, Corea, Italia, Colombia y Argentina. “Como tenemos diferentes antecedentes culturales, había cierto recelo porque estábamos haciendo este tipo de música”, dice Shae.

El reconocimiento empezó a llegar luego de que su primera grabación fuera nominada en 2015 para mejor álbum de música ranchera en los Grammy Latinos. “Nos sentimos muy orgullosas porque fue nuestro primer disco, que fue producido por Shae y yo, financiado con nuestros propios medios”, dice Mireya.

En EU la tradición del mariachi es significativa, pero no todos los jóvenes escuchan esta música. De ahí que Flor de Toloache incorporara otros géneros a su música: “Nuestra idea es ofrecer una propuesta nueva de mariachi para conectar con las nuevas generaciones en EU —afirma Mireya—. Muchas de nosotras somos hijas de inmigrantes y siempre sentimos que no somos ni de aquí ni de allá, algo por lo que pasan muchos de los que llegan de otros países. Nuestras canciones hablan un poco de eso, además de que la música es resultado de algunas fusiones”.

Su nuevo disco contiene son tradicional, y en algunas de sus canciones abordan temas feministas o incorporan otros géneros. Por ejemplo, dice Mireya, en “No hay vuelta atrás” se oye el sonido tradicional, “pero luego hay toques de pop, y del bolero se pasa a este género. También tenemos una salsa de Ismael Rivera, a la que le hicimos un arreglo en huapango y le metimos un rap”.